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PREMIO COLOMBIANO A LA CALIDAD DE LA
GESTIÓN 2007-
ACTO DE ENTREGA
BOGOTÁ, NOVIEMBRE 20 DE 2007
Bogotá, 20 nov (SP).
“Quiero saludarlos muy afectuosamente a
todos. Felicitar al Ministro Luis
Guillermo Plata, al doctor Luis Emilio
Velásquez, por mantener este esfuerzo
tan importante de destacar los éxitos de
colombianos que se convierten en
ejemplo.
Este éxito de Imbanaco,
que se convierte un ejemplo para todos
nosotros. Para mí un sueño, porque era
muy difícil la reforma de la seguridad
social de principios de los 90.
Había trabajado yo desde
1986 con la primera propuesta en el
Senado de la República, que las
entidades sin ánimo de lucro, cajas de
compensación y cooperativas, pudieran
competir con el Seguro Social en
afiliaciones, para atender los mismos
riesgos.
Esa propuesta fue
rechazada en el Congreso, por una
proposición del entonces senador
vallecaucano, Raúl Orejuela Bueno. Dijo
que íbamos a acabar el monopolio
estatal, que se hacía un gran daño,
etcétera. Fue rechazada.
Después, cuando llegó el
Presidente Gaviria, con dos
extraordinarios ministros: Juan Luis
Londoño de la Cuesta -que tanta falta
nos hace- y Luis Fernando Alarcón
Mantilla, pudimos sacar adelante esa
ley, y uno de los problemas era, una de
las inquietudes era: ¿se podrán
organizar los médicos colombianos, para
entrar a ser actores exitosos de ésta
ley?
Y no ha sido fácil. Hoy
me gusta mucho, celebro muchísimo que un
gran actor de la nueva concepción
colombiana, de la prestación de
servicios de salud, Imbanaco, que agrupa
a una población médica tan importante,
sea distinguido con este premio de
calidad.
Ojalá esto se difunda
ampliamente, porque Imbanaco nos ha
ayudado a llenar un vacío que hemos
notado: la falta de éxito, de
perseverancia, en organizaciones de
médicos, para poder ser actores también
exitosos en el proceso de aseguramiento
de salud de los colombianos.
Yo los felicito de todo
corazón, por que es lo que necesitamos.
Sí, una entidad privada participando en
la seguridad social -que ha sido un tema
tan controversial, frente a los
radicales de la política- pero una
entidad privada asociando a los propios
profesionales del área. Y ahí aparece
este gran ejemplo. Nos ayuda muchísimo.
Y se da en un país que
hoy está haciendo un gran esfuerzo para
adelantar tres objetivos de Gobierno: la
confianza inversionista, la Seguridad
Democrática y el cumplimiento de
nuestras metas sociales.
En el discurso político
siempre se habla de metas sociales, pero
el discurso político escasamente habla
de seguridad democrática y de confianza
inversionista.
Si el discurso político
no se compromete con la seguridad
democrática, no se compromete con la
confianza inversionista, las metas
sociales son muy aleatorias.
Lo hemos vivido en
América latina, lo hemos vivido en
nuestro país. Estamos llenos de
experiencias, de discursos políticos muy
efectistas electoralmente en el tema
social, pero con muy malos resultados a
la hora de evaluar las acciones de los
gobiernos.
Por eso, yo le tengo que
repetir con todo afecto por esta Patria,
permanentemente a mis compatriotas:
“cuidado, tengamos el compromiso de lo
social, pero sepamos que hay dos
caminitos para llegar a los social: el
caminito de la Seguridad Democrática y
el caminito de la confianza
inversionista.”
Uno tiene que ver el
espejo de lo que parecería ser la
contradicción más antagónica
No hablemos de Europa
Occidental, ni de los Estados Unidos.
Hablemos de China. ¿Qué se propuso hacer
Deng Xiaoping? Construir confianza
inversionista. Y por eso Mao (Tse Tung)
había traído una gran teoría, la teoría
de la dialéctica, de la evolución, pero
no la había aplicado. Es como los que
traen el discurso social pero no lo
aplican.
En cambio Deng Xiaoping
dijo: “bueno, vamos a aplicarla. Y para
aplicarla, tenemos que combinar la
economía centralmente planificada con la
economía de mercado. Necesitamos que a
China vengan inversionistas”. Y empezó a
crear confianza inversionista.
Desde que empezó Deng
Xiaoping, ese país ha captado, en
promedio anual, 67 mil millones de
dólares de inversión extranjera directa.
Y eso les ha ayudado a que 400 millones
de los 1.200 millones de chinos, 400
millones ya hayan superado la pobreza.
Uno ve a Cuba, de pronto
el modelo más radical en lo que
podríamos llamar apego al viejo
marxismo. Sin embargo ¿cómo han
desarrollado su industria del turismo?,
confianza inversionista. ¿Cómo están
produciendo hoy la mitad del petróleo
que consumen?, confianza inversionista.
¿Cómo han logrado un gran avance en la
minería, por ejemplo del níquel?,
confianza inversionista.
Y cree uno que,
progresivamente, tarde que temprano,
irán atrayendo inversión y permitiendo
inversión en otros sectores.
Nuestro país tiene que
hacer un gran esfuerzo en esa materia.
Y estamos haciendo una
serie de acciones para consolidar y
consolidar confianza inversionista.
Nuestro modelo, ¿qué dice
nuestro modelo? Mientras en muchas
partes de América Latina sólo se habla
de estatismo, y se le ha cerrado las
puertas a la inversión privada, este es
un país abierto a la inversión privada,
exigiéndole responsabilidad social.
Nuestra persistencia en la Seguridad
Democrática, sin la cual no se invierte.
Uno le pregunta a un
guerrillero: ¿Si tuvieras plata donde la
invertirías? Y a mí me han contado los
desmovilizados: “hombre, doctor, en un
país seguro.” Eso me han contado los
desmovilizados.
Alguna vez vinieron aquí
a oponerse mucho, vinieron unos
radicales a decirme que cómo iba a hacer
yo la reforma de Telecom. Y entonces
después le pregunté a uno: “Cuando
tengamos la nueva Telecom ¿a quien le
vas a comprar una línea telefónica, a la
vieja o a la nueva?” Dijo: “que no me
oigan doctor, a la nueva.”
Y estábamos hablando de
la nueva aseguradora del Seguro Social,
la que va a remplazar al Seguro Social.
Hubo una discusión con radicales. Y le
pregunté a una señora: “venga, si
hacemos la nueva, la de las cajas de
compensación con la Previsora del
Estado, bien eficiente, ¿usted se va a
quedar en el Seguro o se va a afiliar a
la nueva?” Dijo: “me afilio a la nueva.”
Uno siempre ve por ahí
una gran inconsistencia entre el
discurso de los radicales y lo que en el
fondo ellos mismos reconocen como el
camino de prosperidad.
Imbanaco es un camino de
prosperidad que nos muestra una gran
confianza inversionista, de un sector de
profesionales en su misma profesión, con
responsabilidad solidaria entre ellos, y
responsabilidad social.
Y se están haciendo otras
cosas por la confianza inversionista:
tema tributario, la salud fiscal de la
nación.
Celebro muchísimo
escuchar al doctor (Armando) González
Materón anunciarnos que va a emprender
la nueva fase de Imbanaco, aprovechando
la ley del ministro Luis Guillermo
Plata, de las nuevas zonas francas.
Zonas francas que ya no están
supeditadas a que la entidad exporte, la
entidad puede producir para el mercado
interno o para el externo. Se le exigen
unos requisitos de inversión, unos
requisitos de empleo.
En los requisitos de
empleo, la norma es mandatoria, tiene
que ser empleo directo, sin
intermediarios, formal, de tiempo
completo. Qué bueno para la equidad
social de nuestro país.
¿Y que beneficios tiene?
Tiene: para importar equipos no pagan
arancel, ni pagan IVA. En el caso de
ustedes, con esos equipos médicos de
última generación, tan costosos, yo creo
que les ayuda mucho.
Y como ustedes son
sociedad anónima, no son fundación,
entonces son hoy sujeto de contribución
de renta. No van a pagar 33 – 34 (por
ciento), que es la nueva tarifa de renta
de Colombia, sino el 15 (por ciento).
Y pueden cumplir los
requisitos en su propio lote, no tienen
que irse para una zona franca especial.
Y enseguida pueden pactar con el mismo
Luis Guillermo Plata, el Ministro, un
contrato de estabilidad de reglas de
juego a 20 años.
Cuente con esto: dígale a
los socios, a los actuales socios, que
para el aporte que ellos deban hacer,
sin perjuicio de que busquen otros
aliados, cuenten con un crédito de
Bancoldex. El Gobierno Nacional les
ayuda con un crédito de Bancoldex para
que hagan ese proyecto
¿Y en cuánto tiempo cree
usted que lo podamos estrenar?
Armando González Materón,
gerente Imbanaco
En 3 años
Presidente Álvaro Uribe
No, no me deje ir. En tres años ya me he
ido.
Mire es que esto nos va a
ayudar mucho: Seguridad Democrática,
Confianza Inversionista y la Política
Social. Esto de ustedes empalma
confianza inversionista con política
social.
Uno de los objetivos de
nuestra política social es: Colombia
2010, plena cobertura en salud. Cuando
nosotros empezamos teníamos 10 millones
700 mil (afiliados) en Régimen
Subsidiado, hoy hay 23 (millones).
Teníamos 13 millones de colombianos en
Régimen Contributivo, hoy hay 16 y
medio. Hoy en Régimen Subsidiado no hay
23 (millones), hay 20 (millones) y en
Contributivo hay 16 y medio, tenemos 36
(millones) y medio.
En un país de 43 millones
de habitantes, hace cinco años teníamos
10 (millones) 700 (mil) por un lado, más
13 (millones) y medio por otro, 10
(millones), 23 (millones) y medio, 24
(millones) 200 (mil afiliados). Hemos
pasado de 24 (millones) 200 (mil
afiliados), a 36 (millones) y medio,
pero la meta es los 43 millones de
colombianos con aseguramiento, año 2010.
Eso no es todo, ustedes
lo han dicho. Se necesita unos grandes
esfuerzos de calidad.
Y se necesita otra cosa
que no la alcanzamos a hacer nosotros:
que lograda esa plena cobertura y
avanzando en calidad, el país nivele
Plan Obligatorio de Salud de Régimen
Subsidiado con Plan Obligatorio de Salud
de Régimen Contributivo.
Y hay otra cosa que les
ayuda a ustedes hoy: los ajustes que le
introdujimos a la Ley 100. En la Ley 100
todos estábamos aprendiendo. No nos
servía Chile, porque Chile, que habría
podido ser el punto de referencia en
salud, por ejemplo, tenia las Cisapres,
donde le cobraban a cada afiliado de
acuerdo con el plan que quisiera
comprar, sin solidaridad.
En lo de Chile a cada
trabajador le preguntaban: “usted cuánto
puede pagar, por eso que paga le
vendemos tal plan”. Aquí se exigió,
independientemente del salario, un plan
mínimo obligatorio para todo el mundo,
con el esquema ese de solidaridad que
ustedes conocen.
Todos estábamos
aprendiendo, y uno de los puntos que ha
habido que corregir es el de la
integración vertical. Ustedes como
entidad hospitalaria eran muy quejosos
de que no había límite a la integración
vertical. En la nueva ley ya se permite
una integración vertical máxima del 30.
Eso le va a ayudar mucho
a IPS independientes de las EPS,
asociativas de médicos, tal es el caso
de Imbanaco. O sea que en la aplicación
de la nueva ley ustedes tienen otra gran
oportunidad para avanzar.
Y yo tengo mucha
esperanza en Cali. Por ejemplo cuando
uno va entrando al aeropuerto por el
norte, por Yumbo, ve que hemos avanzado
en esa malla vial, ya hay mucha doble
calzada.
Enseguida, yo creo que en
junio, tenemos ya prestando servicios el
Transmilenio en Cali, el MIO, eso tiene
que transformar mucho la actitud de los
ciudadanos de Cali.
Tengo mucha confianza en
la reforma de Emcali, en el proceso de
reforma que llevamos de Emsirva.
Y tengo mucha ilusión en
el centro de convenciones que acaba de
inaugurarse. El Gobierno Nacional dio
ánimo y una platica chiquita. Eso fue un
esfuerzo de ustedes. El mayor orgullo es
que me dejaron ser martillo, recogiendo
una platica, pidiéndole al uno una
platica, al otro otra. Juntamos 520
vallecaucanos, y se recogieron 56 mil
millones y se hizo ese centro de
convenciones.
Yo, parodiando por allá a
un paisa exagerado he dicho: un centro
de convenciones de tacón alto, una
maravilla de centro de convenciones,
orgullo. Al lado se está haciendo esa
nueva fabrica de Postobón, y al lado una
inversión de Bavaria de 170 millones de
dólares, para cuatro mil empleos
directos; y enseguida el Edificio de
EPSA (Empresa de Energía del Pacífico
S.A.).
Yo le pedí a mis
compatriotas caleños que esa milla de la
salida del norte de Cali hacia Yumbo la
pusieran la ‘Milla de la Esperanza’.
Ahora hay que sumarle a
Cali mucho proyecto hotelero, porque
queda con una desproporción entre un
centro de convenciones de categoría
mundial, y una falta muy notoria de
oferta hotelera. Pero están dadas las
condiciones, un hotel que se construya
hoy en Colombia tiene 30 años de
exención tributaria
Qué bueno que ustedes
pensaran, para todos los pacientes
internacionales que van a traer, no
solamente desarrollar el centro medico,
sino ahí en el vecindario, los hoteles.
Y están dadas las
condiciones para el centro médico y las
condiciones tributarias para los
hoteles. Yo los invito a que en el
proyecto lleven de la mano el nuevo
centro médico, para atraer turismo
medico, y el hotel, que lo necesita Cali
hoy que tiene ese centro de
convenciones.
Déjenme decirles que yo
veo con mucho optimismo lo que viene en
Cali, porque eso tiene que empezar a
cambiar el estado de ánimo de la gente.
Por eso los felicito a ustedes de todo
corazón.
Eso sí, doctor Luis
Emilio (Velásquez, director de la
Corporación Calidad), esté preguntando
ahora por el nuevo centro.
Muchas gracias, doctor
Luis Emilio. Muchas gracias al jurado y
a todos ustedes, quienes han hecho
posible -doctor González Materón- y a
todos sus compañeros en Imbanaco, a
quienes han hecho posible ese proyecto,
que es bien importante para esta Patria
colombiana. Muchas felicitaciones”. |